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04/10/06
Pasillos
El último rincón de la casa que ella esperaba visitar era aquella habitación, algo tras la puerta le hacía a sentir un frío cortante en su cuello… rodeaba el pasillo una y mil veces con la mirada fija en ella, a la escucha del más mínimo ruido, sin atreverse siquiera a obviarla como una más de aquel viejo y bello caserón.
Las paredes estaban tapizadas en telas sedosas que recogían a su paso paisajes de todos los lugares del mundo, naturalezas descubiertas bajo la mirada de un inusitado pintor surrealista, que te atrapaban en sus pinceladas, trasladándote al centro de ellos, como protagonista indiscutible de aquellas estampas vivas. Unas veces pantanosas, selváticas, desérticas… otras pedregosas, unas oscuras otras llenas de luz.
El suelo de madera resultaba cálido al contacto de los pies, suave, muy suave, en ocasiones cubierto por alfombras con dibujos artesanales donde se podían ver las edificaciones a lo largo de la historia del hombre… desde cabañas hasta ciudadelas con castillos llenos de colmenas o pequeños pesebres que servían de cobijo al pasto de algún animal… ¿Dónde estaban las figuras animales o humanas? No había nada en aquellos pasillos que pudiera reflejarlas…
Al fondo un espejo enorme que cubría toda la pared, en sus vértices unos cuadriláteros que parecían deformarse propagando miles de rayos de luz diminutos, de todas las tonalidades que podía recordar, pequeños soles que atrapaban las imágenes que iluminaban…
Y allí estaba ella, desnuda frente al espejo, con su pelo enmarañado cayendo sobre los hombros no con demasiada soltura, dibujando trazos inconexos sobre sus pechos y su espalda, al tiempo que su piel blanquecina dejaba ver con claridad el tono sonrojado de sus pómulos, de sus muñecas y tobillos, sus nalgas, sus pezones. Su sexo desnudo… brillaba mostrando el néctar del que los dioses dotaron su esencia, sin escrúpulos, rebelde, su clítoris asomaba entre los labios, erecto y desafiante… arrebatador, latía con la fuerza de un animal poseído y voraz, la lengua de una serpiente ávida de sexo. En sus ojos el fondo de aquella laguna negra, laguna que sirvió de calma en las noches de luna a sus desgarradas fantasías… oscuridad indómita, profunda y tenebrosa, ojos que atrapaban todo lo que se disponía frente a ellos como un agujero negro, su pozo de pasión.
-Ven… perra!!
-Sí Amo
......
continua en:
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liška
12:25 Permalink | Comentarios (4) | Enviar a Email


Comentarios
Bello escrito, preciosas palabras que han logrado transportarmem hasta ese pasillo, hasta ese espejo. Cada día escribes mas hermoso. Besos preciosa.
Anotado por: elena {T} | 04/10/06
Gracias por tus palabras elena de Tarha... ese pasillo continua, te recomiendo que sigas leyendo... :))
Un abrazo con mucho cariño
Anotado por: liška | 06/10/06
esta chida tupagina espero que sigas a si echale ganas no te desanimes en tu vida nunca
Anotado por: joaquin | 18/10/06
Gracias por tus palabras joaquín... :)) Bienvenido a este rinconcito.
Anotado por: liška | 20/10/06
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